EL PORTAMINAS: diario de un novato2009-12-17T17:38:59+00:00
This is an Atom syndication feed. It is intended to be viewed in a news aggregator or syndicated to another site. Please visit the Atom Project for more information.
Culturathe-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thingEL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/12/17/ltimas-noticias-invierno-hace-frioÚltimas noticias: En invierno hace frío. 2009-12-17T17:38:59+00:002009-12-18T23:56:48+00:00
<p class="MsoNormal"><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:DoNotOptimizeForBrowser /> </w:WordDocument> </xml><![endif]--> <img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/infelicidad-en-la-nieve.jpg" alt="" width="242" height="311" />En estos días todos los informativos comienzan sus espacios con la misma noticia que simple y llanamente viene a decir “... en invierno hace un frío de pelotas...”</p>
<p class="MsoNormal">Nieve por aquí, temperaturas siberianas por allá, pobres reporteros en cunetas de carreteras esperando la conexión desde el cálido estudio central, imágenes de coches cubiertos de hielo, gente haciendo el angelito, muñecos<span>, </span>y el mismo paisano de un entorno de montaña que se abre paso, pala en mano, justo en el preciso momento en el que las cámaras comienzan a grabar o emitir. Si no fuera porque la nieve de la temporada anterior, por cuestión de física, se ha tenido que derretir, parecería que mientras cenamos vemos por televisión un decorado en el que hasta el guión es un patrón tipo sacado de un manual regalado con la licenciatura. Incluso el niño que arroja inesperadamente y a traición un bolón a la reportera, creo que es un anticuado autómata que, cargado de pilas, repite la única operación para la que fue programado, y dura...y dura...y dura...</p>
<p class="MsoNormal">Voy a romper la monotonía gélida con una original anécdota que recuerdo desde que era pequeño y cuyo protagonista es mi padre.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span style="color: #000066;">Una fría mañana de un invierno crudo que tan solo recuerdan y cuentan los más viejos de la ciudad, mi padre salió de casa temprano, como habitualmente hacía para ir a trabajar.<span> </span>Serían principios de la década de los ochenta. La iluminación de las calles no era como las de ahora. Todavía existían los típicos descampados que años más tarde terminarían sucumbiendo a la voraz fiebre urbanizadora,<span> </span>en los que se aparcaban los coches dejando los problemas de aparcamiento como lejanos y divertidos visionados de alguna de las películas de Rod Hudson.<span> </span>No existían marcas en el suelo que delimitaran el aparcamiento y sin embargo los coches se sucedían milimétricamente en una línea imaginaria de mil colores, y lo que es más importante, el vecino te dejaba espacio suficiente para subir y bajar sin mancharte toda la ropa.</span></p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span style="color: #000066;">Las sábanas se le habían pegado y, justo de tiempo, apremiaba poner el coche en marcha para llegar a fichar y evitar incómodas explicaciones.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="color: #000066;">Existe la teoría de que cuando algo se tuerce es susceptible de empeorar más que de mejorar, y eso es lo que le sucedió al bueno de mi padre. La cerradura de la puerta se había estropeado. La situación, en la oscuridad de la noche y bajo cero,<span> </span>era realmente jodida; la llave no giraba ni a derecha ni a izquierda, ni sacándola despacio ni metiéndola deprisa.<span> </span>De pronto se le ocurrió una explicación, ya que en esto precisamente se diferencian los padres de los hijos, en que siempre encuentran respuestas y soluciones más o menos ingeniosas ante cualquier contratiempo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="color: #000066;">La cerradura se había congelado por lo que calentándola, aún podría llegar a tiempo. A falta de mechero y al más puro estilo Bear Grylls, o lo que es lo mismo ni corto ni perezoso, no tuvo por más que orinar en la cerradura del Seat 124 rojo.<span> </span>La puerta, meada e indignada, seguía si abrirse.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="color: #000066;">Se fue corriendo a la estación del tren y solo cuando llegó a casa al mediodía, mientras nos contaba la batalla, reparó en que se había equivocado de llaves.</span></p>
<p class="MsoNormal">En invierno sigue haciendo frío, tanto, pero tanto, que incluso puede que se sigan congelando algunas cerraduras.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
</!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></![endif]-->
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/12/07/un-epitafio-inusualUn epitafio inusual.2009-12-07T23:23:12+00:002009-12-19T13:25:27+00:00
<p><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/113240_SOLETURA.JPG" alt="" width="216" height="243" />Como ya habréis escuchado por los medios de comunicación, la semana pasada -4 de diciembre- murió Jordi Solé Tura, uno de los padres de la Constitución Española de 1978. Sin desviarme demasiado del tema puede que no sea la mejor de todas las Cartas Magnas pero,como escuché decir una vez por boca de Santiago Carrillo: <span style="color: #3333ff;">...es la Constitución que pudímos hacer en aquel momento y no la que probablemente hubieramos querido...</span></p>
<p>Escuchando un programa de radio de sobremesa preguntaron a Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón - otro de los padres de la Constitución - por la personalidad y relación con el político y amigo fallecido. He de reconocer que esperaba una de las típicas arengas que ensalzan los valores de bondad, compromiso, trabajo....bla...bla...bla...bla, así que cuando escuché: <span style="color: #3333ff;">"<strong>...era una persona que cuando debatía estaba deseosa y abierta a dejarse convencer...</strong></span>, no pude por más que rendirme ante el epitafio regalado más sentido y reflexivo de los últimos tiempos. Un epitafio que no olvidaré y que, para mi desgracia y la de mi círculo, no creo que pueda utilizar con la sinceridad que se merece.</p>
<p>Nadie que me conozca podría atribuirme algo tan grato sin caer en la falsedad. Soy prisionero de unas ideas por culpa de una sociedad en la que, no estar posicionado de uno u otro lado declarándose apolítico significa ser de derechas y cambiar de chaqueta es tristemente eso, ser un chaquetero.</p>
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/12/04/el-examenEl examen2009-12-04T11:48:28+00:002009-12-16T18:52:17+00:00
<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:DoNotOptimizeForBrowser /> </w:WordDocument> </xml><![endif]--></p>
<p><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/v63s6zvub3rdptu9.jpg" alt="" width="195" height="292" />Volver a estudiar a los cuarenta es toda una experiencia. Nada es igual que en la juventud cuando la memoria absorbe como una esponja en detrimento del entendimiento y comprensión de lo aprendido, si bien, la verdad es que lo que cuenta es aprobar.</p>
<p class="MsoNormal">El ecuador de la vida debiera significar una ventaja apabullante sobre los estudiantes noveles, o al menos así lo creo. Ayer me examiné después de una veintena de años de sabático relax memorístico y, comparando mi cerebro con la tierra, el prolongado barbecho no ha dotado de nutrientes suficientes al campo de cultivo para que me permitiera contestar al pie de la letra las cuestiones planteadas. Asumido este impedimento desde el mismo instante del arrebato inicial por ampliar mi formación, las vivencias, lecturas disfrutadas de libros y periódicos, reflexiones escritas o debates y conferencias escuchados, pueden que sean las claves para conseguir que la cosecha de una siembra tardía permita que el agricultor que escribe no abandone emigrando, como otros tantos,<span> </span>a la ciudad.</p>
<p class="MsoNormal">Apenas unos minutos antes de ponerme a escribir esta vivencia he visto sobre la mesa de la terraza un experimento de mis hijos. En un vaso de yogurt pusieron hace unos días un algodón empapado que envolvía unas lentejas. Me preguntaron si saldría algo a lo que respondí que el tiempo lo diría. Hoy, sobre las paredes de un blanco plástico y un fondo amarillento, resaltan cinco tiernos tallos verdes y frágiles que ponen de manifiesto que no hace falta un gran campo para que las improvisadas, razonadas y meditadas respuestas a las preguntas den un inesperado fruto.</p>
<p class="MsoNormal">Sé que si no se trasplantan, los tallos comenzarán a secarse en la segunda evaluación, pero al menos es un comienzo.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
</!--[if></!--[if></!--[endif]--></![endif]-->
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/11/29/y-puta-vieja-celestina...y la puta vieja Celestina.2009-11-29T00:39:54+00:002009-11-29T00:57:51+00:00
<p class="MsoNormal"><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/Celestina.jpg" alt="" width="162" height="213" />Leer clásicos de la literatura, en principio, puede ser el origen del huidizo comportamiento que nos haga batir en retirada ante un ejercito de pretéritos renglones uniformados, en perfecta formación como en épicas historias que se convierten en gestas. En cierto modo y tras leer –he de reconocer que por impuesta obligación- una de las “joyas” de la literatura española de finales del siglo XV, me he visto como el juglar que de memoria y en la plaza del pueblo recitaba sin pararse a analizar la razón del epíteto infumable, que tantas veces oí, que tantas veces escuchamos.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal">Leyendo “La Celestina” he llegado a la conclusión de que adolecer de la formación necesaria para el completo análisis de la obra, no ha sido impedimento para que la sabiduría del autor/es ( no está claro este punto) a la hora de describir una época, me hayan permitido observar como actual la fotografía de una sociedad arcaica y deshumanizada de hace siglos.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal">Por un lado está Celestina, la puta vieja sobre la que se descargan toda clase de calificativos imaginables. La más demonio que humana y que justifica su comportamiento en la necesidad de sus servicios en la sociedad urbana, es la representación de nuestros vicios, de nuestras pasiones, de las bajezas primitivas a las que nos rendimos en las cavernas y que, como si de un retrato familiar se tratase, nos pasamos y colgamos generación tras generación en las paredes de nuestras almas. Es la lujuria del religioso, la avaricia del pudiente, la encarnación de la moral sin escrúpulos del compañero de trabajo, la perversión del hombre recto.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal">De otro lado Calisto, el ingenio pretendido. El eterno mozo que aparece y desaparece a voluntad de buenos sentimientos. El que hace exageradas locuras propias del amor. Melibea es la amada, la representación de la mujer moderna, apasionada, individualista y con ideas propias que continúa persiguiendo hoy en día el reconocimiento y la excelencia.</p>
<p class="MsoNormal">Sempronio y Pármeno, los siempre desconfiados y peligrosos siervos amigos. Elicia y Areúsa, prostitutas que crecen al amparo de la sociedad más pudiente. Alisa y Pleberio, los padres de Melibea preocupados solamente por el bienestar económico, y más y más personajes que no hacen más que recordarnos que los problemas de hoy y los individuos del mundo actual, somos los de siempre.</p>
<p class="MsoNormal">Si tuviera que adoptar la personalidad de uno de ellos, no podría. Tristemente soy un compendio, una mezcla de todos y cada uno. El que mira a otro lado ante ciertas acciones. El inquisidor y justiciero que no necesita del pañuelo de la imparcialidad en el ojo tuerto y sin vida. El de la sonrisa altiva. El de la blanca tez que cada vez se sonroja en menos ocasiones. El dominado por los claroscuros del pintor.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
</!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]-->
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/11/21/ver-mi-propia-muerteElegí mi propia muerte.2009-11-21T20:34:05+00:002009-11-24T18:16:00+00:00
<p>Lo creais o no, ésto circula por la red. ¿Diversión?, ¿fomento de la violencia?, ¿macabro entrenimiento?..</p>
<p>Solo basta con elegir una fotografía. Juzga por tí mismo.</p>
<p><a href="http://www.jetueunami.com/13emeRUE/meurtre/MacaMiguelngel/kk9647dyh32vhd70f67z">Como murió Miguel Ángel Maca. No recomendado para menores de 18 años</a></p>
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/11/17/la-s-ndone-tur-n-4-ojos-la-cienciaLA SÍNDONE DE TURÍN (4): Los ojos de la ciencia.2009-11-17T22:05:17+00:002009-12-04T12:50:29+00:00
<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:DoNotOptimizeForBrowser /> </w:WordDocument> </xml><![endif]--> <img class="imgcen" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/clavomun.jpg" alt="" width="429" height="264" /><span class="font-times-new-roman" style="color: #993300;">Continuación del informe de John H. Heller...</span></p>
<p><span class="xlarge" style="color: #ff0000;">P</span>osteriormente, un informe del doctor Robert Bucklin, médico forense de la ciudad de los Ángeles, me dejó ligeramente pensativo. Omitiendo algunas expresiones típicas de la jerga médica, decía:</p>
<blockquote>
<p>Sea cual sea su origen, disponemos de información suficiente para afirmar que las imágenes son anatómicamente correctas. Sus características patológicas y fisiológicas son claras y revelan unos conocimientos médicos ignorados hace 150 años.</p>
<p>Se trata de una varón de raza caucásica que medía 1,80 metros de estatura y pesaba casi ochenta Kilos. Se perciben las siguientes lesiones: comenzando por la cabeza, hay señales de sangre que fluyó de numerosas heridas punzantes en la parte superior y trasera del cuero cabelludo y la frente. Se distingue una herida en la muñeca izquierda; la derecha está cubierta por la mano izquierda. Se trata de una lesión típica en una crucifixión. La imagen clásica y legendaria de los crucificados con clavos atravesándoles las palmas de las manos es falsa: las manos resultan demasiado frágiles para soportar el peso de un hombre.</p>
</p></blockquote>
<p>El informe pasaba a enumerar las heridas: marcas de azotes, al parecer causadas por un látigo romano llamado flagrum; hinchazones en ambos hombros, reveladoras de que, pocas horas antes de su muerte, el hombre había llevado algo tosco y pesado sobre ellos; una incisión estrecha en el costado derecho; pies atravesados por un clavo largo. Los paralelismos entre el informe de Bucklin y el relato evangélico eran evidentes.</p>
<p>El informe del forense supuso para mí un nuevo contacto con la Sábana Santa. Anteriormente había leído un artículo publicado en la revista Science, una de las publicaciones científicas más importantes del mundo. Hablaba de los trabajos de un equipo de científicos, miembros de instituciones de gran prestigio, que durante varios años habían estado estudiando la Sábana Santa y que, en 1978, iban a continuar sus investigaciones en Turín. Al frente del equipo estaba John Jackson, físico de la Academia de la Fuerza Aérea norteamericana.</p>
</!--[if></![endif]-->
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/11/14/el-color-del-dineroEL COLOR DEL DINERO2009-11-14T19:31:35+00:002009-11-14T19:33:16+00:00
<p class="MsoNormal"><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/Juegochinos270x270.png" alt="" width="183" height="179" />Ingenuo de mí. ¿Cómo pude caer en la trampa de Tom Cruise y Paul Newman en su más ridícula versión española?</p>
<p class="MsoNormal">A falta de billar unos chinos bastaron para que me desplumaran 1,20 euros en concepto de cafés, en los que el toque de amargor lo puse yo.</p>
<p class="MsoNormal">El que llegue primero a tres se elimina –me dijeron- .</p>
<p class="MsoNormal">En las dos primeras jugadas el tanteo no me podía ser más favorable. Ganaba por un contundente <strong>dos</strong>-cero-cero.</p>
<p class="MsoNormal">Extra de azúcar –dije entre risas-.</p>
<p class="MsoNormal">En las tres apuestas siguientes el más viejo, Paul, se salvó. Tres-<strong>dos</strong>-cero. Era el momento de pasar al plan B; muy mal se me tendría que dar para no conseguir un solo punto –calculé-,<span> </span>y en un abrir y cerrar de puños el empate era una realidad. <strong>Dos</strong>-dos.</p>
<p class="MsoNormal">Quedábamos Tom y yo, tres monedas cada uno. Debía de jugar con cabeza mi última apuesta.</p>
<p class="MsoNormal">Cero –gritó-.</p>
<p class="MsoNormal">Todavía no me puedo explicar cómo teniendo en mis manos una moneda dije como un pardillo: ¡Dos!</p>
<p class="MsoNormal">Risas, risas y más risas, lo cual no me importó demasiado.</p>
<p class="MsoNormal">¿Me guardais un secreto?</p>
<p><span style="font-size: 12pt;">La razón se impuso a la corazonada. Mi verdadera y primera intención fue decir: <strong>siete</strong>.</span></p>
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/11/13/la-s-ndone-tur-n-3-ojos-la-cienciaLA SÍNDONE DE TURÍN (3): Los ojos de la ciencia.2009-11-13T10:11:34+00:002009-11-14T19:38:08+00:00
<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:DoNotOptimizeForBrowser /> </w:WordDocument> </xml><![endif]--></p>
<p><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/sabana-de-turin.jpg" alt="" width="287" height="191" />Antes de empezar a profundizar en el tema de las pruebas realizadas y las conclusiones obtenidas, me gustaría tratar en las próximas entradas las penurias, simulacros, problemas de financiación y anécdotas del grupo de personas que tuvo la oportunidad de analizar seriamente la Sábana Santa por primera vez. Creo que es la parte de esta historia menos conocida, y que no por ello debiera resultar en el olvido por parecer la menos importante.</p>
<p class="MsoNormal">En 1978, un grupo de científicos norteamericanos fue autorizado a analizar directamente el tejido y a utilizar el material técnico más moderno en la realización de pruebas físicas, químicas y biológicas. El objetivo era encontrar una explicación racional de las imágenes, que resolviera de una vez por todas la controversia. Es evidente, pasadas tres décadas, que no lo consiguieron.</p>
<p class="MsoNormal">Lo que vais a leer desde hoy y bajo el título "Los ojos de la ciencia", está sacado de un condensado del informe escrito por el doctor John H. Heller, catedrático de medicina interna y de física en la Universidad norteamericana de Yale.</p>
<blockquote>
<p class="MsoNormal">Nunca había oído hablar –ni mucho menos visto una fotografía- de la Sábana Santa. Cuando en 1978, la vi, me sentí sorprendido. Pensé que sería algo parecido a las pinturas o imágenes de Jesucristo que ya conocía. Pero era algo distinto; nadie podía describirla como un objeto artístico.</p>
<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:DoNotOptimizeForBrowser /> </w:WordDocument> </xml><![endif]--></p>
<p class="MsoNormal">Yo no sabía que la fotografía que tenía ante mis ojos había sido retocada; en realidad, las imágenes de la Sábana son tan tenues, que sólo son visibles a una distancia de uno o dos metros. A una distancia superior, se confunden con la textura del tejido. Además, en la fotografía, las imágenes estaban al revés; eran unos negativos donde lo blanco y lo negro, la izquierda y la derecha aparecían invertidos. Decir que no quedé impresionado no sería del todo justo.</p>
</p></blockquote>
</!--[if></!--[if></![endif]--></![endif]-->
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/11/08/la-s-ndone-tur-n-2-secondo-pia-fotografo-la-sabanaLA SÍNDONE DE TURÍN (2): Secondo Pía, el fotógrafo de la Sábana Santa.2009-11-08T20:13:29+00:002009-11-12T11:07:20+00:00
<p><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:DoNotOptimizeForBrowser /> </w:WordDocument> </xml><![endif]--> <img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/secondo-pia.jpg" alt="" width="213" height="218" /><span class="xlarge" style="color: #cc0000;">A</span>l contrario que en los cuentos, todo comenzó con una boda, la de Vittorio Emanuele III y la princesa montenegrina Elena Petrovich-Niegos. La Casa Real de Saboya estaba tan contenta por la unión que decidió exponer la Síndone durante unos días, concretamente del 25 de mayo al dos de junio de 1898.</p>
<p>El afortunado fotógrafo, el prestigioso abogado Secondo Pia, tomó las fotografías en condiciones casi imposibles.</p>
<blockquote>
<p>En Mayo de 1898, acercándose la fecha de la solemne exhibición de la Santa Sábana, se me solicitó fotografiar la reliquia. Yo me ofrecía a realizar el trabajo, a cuenta mía (recuérdese que la fotografía era una afición sumamente cara) y con la renuncia a cualquier posible derecho. Esta propuesta, con el importante apoyo del Barón Antonio Manno, que me honra con su amistad, fue cálidamente aceptada por el Soberano, Su Majestad Umberto, quien tuvo la fineza de concederme un exclusivo permiso. Mi preocupación era intensa y profunda, especialmente porque tenía que fotografiar un objeto que nunca antes había visto. Según quienes le habían visto en anteriores exposiciones, la Santa Sábana presentaba apenas unas débiles imágenes. Más temores me producían los problemas de la iluminación y las condiciones en las que debería operar.</p>
</p></blockquote>
<p>El primer día dos lámparas eléctricas de desigual intensidad –las primeras que se utilizaban en un evento como éste- le hicieron imposible lograr una impresión en la primera sesión. Al día siguiente, la tarea fue igualmente imposible: a las luces desiguales se sumaba la colocación de un vidrio que se había puesto para impedir el maltrato de la reliquia. Pero el abogado siguió intentando desde el estrado especial que había solicitado levantar, siempre detrás de su cámara de 50 x 60 centímetros. Finalmente, pese a las dificultades y a la distancia –8 metros del altar- el abogado fue capaz de realizar sus fotografías.</p>
<blockquote>
<p>Expuse dos placas de 50 x 60 centímetro, una con una exposición de 14 minutos y la otra con una exposición de 20 minutos utilizando un lente Voigtlander con un diafragma de dos milímetros. Puse delante del lente un filtro amarillo muy leve usando placas ortocromáticas de la firma Edward, reveladas con una solución normal de oxalato ferroso sin ninguna preparación química especial que pudiese alterar de laguna manera el resultado usual del revelado. Encerrado en el cuarto oscuro, concentrado sobre mi trabajo, sentí una gran emoción cuando, durante el revelado, vi aparecer primero el Santo Rostro en la placa con tal resolución que me sorprendí y alegré pues desde ese momento pude estar seguro del buen resultado de mi obra de arte.</p>
</p></blockquote>
<p>El primer descubrimiento del abogado turinés fue que la imagen en realidad era el "negativo" de la impresión de un hombre difunto: En efecto, si la imagen aparecía como un "perfecto positivo" el objeto no podía ser otra cosa que un "perfecto negativo".</p>
<p>El primer estudio serio tardaría unos años en llegar. En la próxima entrada viajaremos hasta el año 1977.</p>
</!--[if></![endif]-->
EL PORTAMINAS: diario de un novatohttp://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/f/1c500fec7732ccde7aea99e677c97123.jpghttp://elportaminas.lacoctelera.net/post/2009/11/07/la-sindone-turin-introduccionLA SÍNDONE DE TURÍN: Introducción2009-11-07T21:18:46+00:002009-11-11T23:21:25+00:00
<p class="MsoNormal acenter"><!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone> <w:DoNotOptimizeForBrowser /> </w:WordDocument> </xml><![endif]--> <img class="imgcen" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/elportaminas/myfiles/shrdbig.gif" alt="" width="432" height="202" /><span class="font-times-new-roman" style="color: #3333ff;"><span class="small">Fotografía frontal original de la Sábana Santa.</span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="color: #cc0000;"><span class="xlarge">P</span></span>arece mentira que un color, el marfil claro, el mismo que tiñe la controversia suscitada desde hace siglos sobre la autenticidad o falsedad de la Síndone de Turín, siga siendo debate y motivo de enfrentamientos entre científicos, ateos y creyentes desde que apareció en Europa por primera vez allá por el año 1355.</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]-->La primera conferencia a la que asistí en mi vida, en mis años jóvenes, precisamente versaba sobre la Sábana Santa. Recuerdo el nerviosismo con el que entré a la sala de conferencias, así como la sensación de miradas que se convirtió en mi asombro hacia el conferenciante que exponía todas y cada una de las pruebas, hipótesis, experimentos y marcas grabadas sobre el tejido que se conocían hasta el momento. A la salida, supe que para mí, el tema no acabaría allí en esa fría tarde que agonizaba ya bajo el manto de la noche. <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal">Aproximadamente desde hace un mes, el fuego del debate se ha avivado de nuevo y las opiniones lanzadas como balas entre defensores y detractores se siguen entremezclando como polvo y pólvora - sin saber cual es debido al paso del tiempo y cual a la batalla-, desde que el bueno de Secondo Pía tomara una fotografía que se convertiría en la imagen de las casualidades por excelencia.</p>
<p class="MsoNormal">Para muestra un botón:</p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<blockquote>
<p class="MsoNormal acenter" align="center"><strong>Octubre de 2009</strong></p>
<p class="MsoNormal acenter" align="center"><!--[if !supportEmptyParas]-->Mediante la reproducción de una copia del sudario “sabana santa”, a cargo del científico Italiano docente en química Luigi Garlaschelli, en la universidad de Pavía al norte de Italia, utilizando técnicas y materiales del año 1300, pudo comprobar con esta hazaña, su tesis de que la “sabana santa” era una falsificación de la edad media.<!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal acenter" align="center"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal acenter" align="center"><strong>Noviembre de 2009</strong></p>
<p class="MsoNormal">El médico italiano y profesor titular de Medicina Legal en la Universidad de Turín, Pierluigi Baima Bollone, sostiene que la Sábana Santa es "auténtica". Bollone sentenció que apostaría "todo lo que ha ganado en su vida" a que el sudario de Cristo es el verdadero.</p>
</p></blockquote>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
<p class="MsoNormal">Con esta y sucesivas publicaciones de reflexiones dentro de “El Portaminas” sobre la Síndone de Turín, pretendo transmitir la fascinación por el asunto e intentar que el debate se instaure en el blog. Muchos argumentos ya nos sonarán y otros nos sorprenderán, pero os aseguro que la cuenta atrás ha empezado y que el tiempo arrojará una catarata de datos escritos en tinta ya que el dos de mayo del 2010, Benedicto XVI venerará la Sábana Santa.</p>
<p class="MsoNormal">La cuestión es:</p>
<p class="MsoNormal acenter"><strong>¿Es la sábana de Turín la que realmente envolvió al cuerpo de Jesucristo muerto?</strong></p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal"> </p>
<p class="MsoNormal"><!--[if !supportEmptyParas]--> <!--[endif]--></p>
</!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[if></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></!--[endif]--></![endif]-->