
Recuerdo alguna que otra conversación con mi abuelo. Intento que no se me olviden para evitar que se pierdan para siempre. Recuerdo un entretenimiento que a mis hermanos y a mí nos gustaba especialmente y al que una y otra vez jugábamos mientras íbamos de paseo con él: Veíamos coches y elegíamos cual tendríamos cuando fuésemos mayores. Le recuerdo comentar entre risas “...cuando seáis grandes, quién sabe los coches y cosas que existirán. ¡ Seguro que hasta vuelan!”
Recuerdos y pronósticos a largo plazo, escondidos bajo el polvo de décadas, a los que dejamos de aferrarnos mal aconsejados y cegados por la madurez. Os propongo una aventura que no podréis rechazar: Viajar al pasado sabiendo lo que hoy sabemos. No necesitaremos equipaje, ni víveres. Tan solo una pala de imaginación con que desenterrar la parte olvidada por los años. Han caído en mis manos unas pequeñas joyas que deseo compartir esperando que nos ayuden a revelar de nuevo las estampas. Viajemos juntos, comentando, riendo, maldiciendo o que sé yo, pero sobre todo recordando y comparando lo conseguido y lo perdido.
ENERO DE 1979
Para leer pulsar sobre la imágen.
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Bueno, por un lado, un saludo, que hace tiempo que no escribo nada. Me alegra que hayas activado los comentarios de nuevo, aunque por lo que leí en pasadas entradas ya he visto que la polémica está a la orden del día. Que conste que comente o no, trato de leerme todo lo que escribes, y no lo digo por simple cortesía ;).
Respecto de esta entrada, sin duda es muy interesante. Después de leerme unas cuantas páginas, no en su totalidad para ser sincero, por un lado me ha sorprendido la fecha del artículo. Aún soy joven, pero lo que es la dictadura estaba fresca por aquel entonces; el conservadurismo salpicaba extensamente a grandes franjas de la sociedad, aunque la explosión de los 80 se acercaba a pasos agigantados.
Los malos tratos, tema serio donde los haya. Podríamos encontrar desencadenantes en muchas cosas, porque ya para empezar el mero concepto de matrimonio contraviene seriamente pautas biológicas y, por ende, predispone al conflicto. A veces creo que el ser humano no está hecho para vivir en sociedad ni para regirse por normas, pero es que esto es una mera cuestión de respeto. Si no respetas la vida de otra persona, ¿qué clase de ser humano eres?
Yo creo que para erradicar por completo los casos de malos tratos el sector educativo debería actuar con redoblada energía. La sociedad se sustenta demasiado en la hipocresía, a veces en el "aguantar porque hay que aguantar" (la religión pesa mucho por aquí), en las relaciones sentimentales "ilógicas" (si se me permite tal catalogación)... resultando en finales nada agradables. Es más, los hijos, como dice el texto, tampoco salen muy bien parados, aunque hay de todo.
¿Qué puede hacer la sociedad? Valorar la vida y tener presente que es lo más valioso que poseemos. Ni dinero, ni religión, ni nada de eso.
En fin, que tampoco quiero extenderme demasiado, pero creo que queda clara mi postura.
Un saludo.
HOLA... me gusto mucho tu articulo jejeje a unque casi quedo siega....
del esfuerzo con los libros...pero no importa valio la pena ..
saludos..
Heteroflexible:
Antes de nada, te doy la bienvenida a mi casa. Me alegra que te haya parecido interesante el artículo (a mí me fascinó desde un primer momento al poder comparar el ayer con la actualidad). Como ya comentaba, han llegado a mis manos una joyas a las que, este fin de semana, he añadido tres nuevas adquisiciones arrebatadas a las garras del tiempo de un desván en una casa de un pueblecito de León (lo publicaré para que disfrutéis de ellas quienes queráis).
Mi agradecimiento es doble al haber sufrido y combatido estoicamente la incómoda letra. Estoy solucionando el problema para que podámos disfrutar de esta sección con toda su grandeza. Si quieres, no me importa en absoluto enviarte las imágenes digitalizadas.
Un abrazo
Estimado A.V. Svnna:
me consta que aunque no comentes, participas de las aventuras y desventuras de tu humilde seguidor. En cuanto a la polémica, como escritor que eres, habrás sufrido alguna vez en tus propias carnes el bendito azote de las críticas.
Poco puedo añadir a tu disertación. Han pasado muchos años, pero el camino recorrido y medidas adoptadas no han sido suficientes. Hago mías dos ideas que has plasmado, con las que estoy de acuerdo contigo y que son las pautas a seguir: respeto a la vida y redoblar esfuerzos para erradicar este mal que dura demasiado.
Un fortísimo abrazo.
Hola si me gustaria ya que tienes y como has dicho bien una joya en las manos ..me gusto mucho mi correo es susbeg@hotmail.com
gracias un beso desde mexico .....